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Introduzione UX

Ley de Accesibilidad Web: Guía para cumplir en 2025

Desde el 28 de junio de 2025, la Ley Europea de Accesibilidad obliga a la mayoría de webs y e-commerce. Te explicamos a quién afecta y cómo cumplir.

CorsoUX Team6 min de lectura
Ley de Accesibilidad Web: Guía para cumplir en 2025

Durante años, la accesibilidad digital se ha tratado como un extra: una buena práctica recomendada, pero rara vez prioritaria. Desde el 28 de junio de 2025, esto cambia. Con la entrada en vigor del Acta Europea de Accesibilidad (EAA), hacer accesibles las webs, e-commerce y apps se convierte en una obligación legal para la mayoría de empresas que venden a consumidores en la Unión Europea.

Para quienes diseñan productos digitales, este es un punto de inflexión: la accesibilidad pasa de ser una elección ética a un requisito de conformidad, con plazos y sanciones. Y significa que saber diseñar de forma accesible se ha convertido en una competencia demandada por el mercado, no en un detalle para especialistas.

En esta guía te explico qué es la ley de accesibilidad web, quién está obligado a cumplirla, qué deben hacer las empresas y cómo tú, como diseñador/a, puedes crear productos conformes sin convertir cada proyecto en una pesadilla técnica.

Qué aprenderás al leer esta guía:

  • Qué es el Acta Europea de Accesibilidad y por qué es diferente a normativas anteriores
  • Desde cuándo se aplica y a quién (incluidas las exenciones para microempresas)
  • Qué productos y servicios digitales están cubiertos por la ley
  • El estándar técnico de referencia: las WCAG y su papel legal
  • Qué riesgos corres si no cumples la normativa
  • Cómo diseñar de forma accesible en la práctica, paso a paso

Qué es el Acta Europea de Accesibilidad

El Acta Europea de Accesibilidad (European Accessibility Act o EAA) es la directiva europea 2019/882, diseñada para unificar los requisitos de accesibilidad de productos y servicios en todos los países de la Unión. Antes del EAA, cada Estado miembro tenía sus propias reglas, a menudo fragmentadas. Una empresa que vendía en varios países debía lidiar con normativas diferentes. El EAA crea un conjunto de requisitos comunes válido en toda la UE.

En España, la directiva se ha transpuesto a la legislación nacional a través de la Ley 11/2023. La fecha clave es una sola: 28 de junio de 2025, el día a partir del cual los nuevos productos y servicios en el mercado deben ser conformes.

La diferencia con el pasado es sustancial. Hasta ahora, en España la normativa más conocida —el Real Decreto 1112/2018— se centraba principalmente en el sector público. El EAA amplía el alcance al sector privado, incluyendo a una gran parte de los e-commerce y servicios digitales dirigidos a consumidores.

Cuándo se aplica y a quién

La regla general: desde el 28 de junio de 2025, los nuevos productos y servicios deben ser accesibles. Para algunos servicios ya existentes se prevé un periodo de transición, pero la dirección es clara: la accesibilidad es ahora el estándar por defecto, no la excepción.

Afecta a las empresas que ofrecen productos y servicios digitales a consumidores en el mercado de la UE, sin importar dónde tengan su sede. Si vendes a clientes europeos, esta ley te concierne.

Sin embargo, existe una exención importante para las microempresas que prestan servicios: aquellas con menos de 10 empleados y un volumen de negocio (o balance) anual no superior a 2 millones de euros no están obligadas a cumplir la normativa para la parte de servicios. Pero cuidado: la exención se aplica a los servicios, es más limitada para los productos, y no quita que una web inaccesible siga siendo una web que pierde clientes. La exención es un alivio normativo, no una buena estrategia de negocio.

Qué productos y servicios cubre la ley

El EAA no cubre "cualquier sitio web" de forma indiscriminada, sino una lista amplia de productos y servicios con un alto impacto en la vida diaria. Entre los principales se incluyen:

  • E-commerce y servicios de venta online (uno de los casos más comunes)
  • Servicios bancarios para consumidores y apps de banca online
  • Transporte: compra de billetes, información de viajes, apps de movilidad como las de Cabify o Glovo
  • Servicios de comunicación electrónica y acceso a contenidos audiovisuales
  • E-books y el software necesario para su lectura
  • Productos de hardware como ordenadores, smartphones y terminales de autoservicio (cajeros automáticos, máquinas de pago o de venta de billetes)

En resumen para quienes diseñan: si trabajas en un e-commerce, una plataforma de reservas como Idealista, una app bancaria como las de BBVA o Santander, o un servicio de suscripción, la accesibilidad es ahora parte de los requisitos, al mismo nivel que la seguridad en los pagos o la privacidad.

El estándar de referencia: las WCAG

La ley dice qué se debe conseguir (productos que puedan usar personas con discapacidad), pero el cómo lo definen los estándares técnicos. La referencia reconocida son las WCAG (Web Content Accessibility Guidelines), en particular la conformidad con el nivel AA de las WCAG 2.1/2.2, que a nivel europeo se recogen en la norma EN 301 549.

Las WCAG se basan en cuatro principios, resumidos en el acrónimo POUR:

  1. Perceptible: los contenidos deben poder ser percibidos por todos los sentidos (textos alternativos para imágenes, subtítulos para vídeos, contraste de color suficiente).
  2. Operable: la interfaz debe ser navegable, incluso solo con el teclado, sin depender exclusivamente del ratón o de gestos complejos.
  3. Comprensible: textos legibles, comportamientos predecibles y mensajes de error claros.
  4. Robusto: el código debe ser compatible con las tecnologías de asistencia, como los lectores de pantalla.

Conocer los cuatro principios POUR es el punto de partida: convierten una obligación legal abstracta en una checklist de diseño concreta.

Qué riesgos existen por incumplimiento

La Ley 11/2023 establece un régimen de supervisión y sanciones administrativas para quienes no cumplan las obligaciones. Las multas pueden ser significativas, llegando a un porcentaje del volumen de negocio de la empresa, además de la obligación de corregir el incumplimiento.

Pero la multa es solo una parte del riesgo. Un producto no accesible:

  • Excluye a clientes potenciales: en España, más del 10% de la población tiene alguna discapacidad reconocida, a lo que se suman las discapacidades temporales o situacionales (un brazo escayolado, una pantalla bajo el sol).
  • Daña la reputación de la marca, cada vez más expuesta en estos temas.
  • Empeora el SEO, porque muchas buenas prácticas de accesibilidad (HTML semántico, textos alternativos, estructura clara) son también señales positivas para los motores de búsqueda.

En otras palabras, la accesibilidad es rentable, incluso sin tener en cuenta la ley.

Cómo diseñar de forma accesible en la práctica

La buena noticia es que diseñar de forma accesible no significa revolucionar tu forma de trabajar, sino integrar ciertas pautas desde el principio en lugar de intentar añadirlas al final. Estas son las áreas donde un diseñador tiene más impacto.

Contraste y color. Asegura una relación de contraste de al menos 4.5:1 entre el texto y el fondo. Y nunca confíes una información únicamente al color: un error señalado solo en rojo es invisible para quien no distingue el rojo y el verde. Tenemos una guía dedicada sobre diseño y daltonismo.

Navegación por teclado. Toda función accesible con el ratón debe serlo también usando solo la tecla Tab. Cuida el orden del foco y haz que el elemento seleccionado sea siempre visible.

Textos alternativos y estructura semántica. Cada imagen informativa debe tener un atributo alt descriptivo; cada página debe tener una jerarquía de encabezados correcta (un solo H1, con H2/H3 anidados con lógica). Esto ayuda a los lectores de pantalla y, de nuevo, al SEO.

Formularios y mensajes de error. Las etiquetas deben ser explícitas y estar asociadas a sus campos; los errores deben describirse con texto, no solo resaltarse visualmente. Profundizamos en esto en nuestra guía sobre diseño de formularios.

Componentes y estados. Los botones, enlaces y campos deben comunicar claramente sus estados (foco, hover, deshabilitado) y respetar los principios de usabilidad básicos.

El principio rector es simple: la accesibilidad no es una funcionalidad que se añade, es una cualidad que se diseña. Cuanto antes la integres, menor será su coste.

En resumen

El Acta Europea de Accesibilidad ha transformado la accesibilidad digital de buena práctica a obligación legal, vigente desde el 28 de junio de 2025 y transpuesta en España por la Ley 11/2023. Afecta a gran parte de los e-commerce y servicios digitales para consumidores, utiliza las WCAG nivel AA como estándar técnico y prevé sanciones para quienes no la cumplan.

Para quienes diseñan, es una noticia positiva: la accesibilidad es ahora una competencia reconocida y demandada. Saber aplicarla —desde el contraste y la navegación por teclado hasta los textos alternativos y los formularios— es parte del kit de herramientas de un profesional del diseño UX. Es uno de los pilares que enseñamos en nuestro curso completo para ser UX Designer: diseñar productos que funcionen para todas las personas, no solo para la mayoría.

Preguntas frecuentes

¿El Acta Europea de Accesibilidad se aplica a mi pequeño e-commerce? Depende de su tamaño. Las microempresas que prestan servicios (menos de 10 empleados y hasta 2 millones de euros de volumen de negocio anual) están exentas para la parte de servicios. Por encima de estos umbrales, o si vendes productos, la obligación se aplica. En cualquier caso, una web accesible siempre vende más.

¿Cuál es el estándar técnico que debo seguir? Las WCAG a nivel de conformidad AA (versión 2.1 o 2.2), recogidas en la norma europea EN 301 549. Son las mismas directrices que se usan como referencia técnica en toda la UE.

¿A partir de qué fecha es obligatorio? Desde el 28 de junio de 2025 para los nuevos productos y servicios que se lancen al mercado. Algunos servicios preexistentes tienen un periodo de transición, pero la accesibilidad ya es el requisito esperado para cualquier nuevo proyecto digital.

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